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CRONICA N° 1
Por
Jorge Cabrera - Velero Garúa
UNA NUEVA AVENTURA COMIENZA
Una nueva
aventura comienza, una nueva flota, con algunos viejos conocidos y otros, los
mas que se incorporan este año a esta maravillosa experiencia que es el Crucero
de la Amistad. Después de varias reuniones preparatorias y el asado de rigor
llegó el dia tan esperado, la partida, rodeados de numerosas embarcaciones de
amigos que fueron a dar la despedida y durante casi dos horas nos acompañaron,
enfilamos hacia nuestro primer destino Punta del Este, con una suave brisa y
temperatura agradable.
Pronto nos
alcanzó la noche y a lo lejos las luces de los barcos en la rada de La Plata
donde se hizo el primer reporte, que mostró que todo iba normal, por las 3 de la
mañana en el horizonte, iluminada por el sol se recostaba la luna menguante con
sus cuernitos para arriba como desperezándose, en un espectáculo inigualable,
hasta que se eleva y horas mas tarde el sol brillante ocupa su lugar en un
impresionante amanecer
Todo normal en
los sucesivos reportes y así los barcos fueron entrando en la oscuridad de la
segunda noche y madrugada al puerto esteño, aquí a esperar las condiciones para
iniciar la singladura a Rio Grande do Sul, nuestro primer destino brasilero. El
pronóstico no es muy halagüeño pero tenemos claro que si hay que esperar se
espera.
Esta
ciudad, meca de ricos y famosos en el verano en esta época está desierta y son
escasas las actividades a realizar, por eso aprovechamos para trabajar en el
barco hacer limpieza y demás menesteres propios de esta actividad. Comenzamos a
cenar temprano y acostarnos también en horarios desusados en nuestra patria y
así será a lo largo de todo el crucero pues para estas latitudes los días se
acortan y el ritmo de los locales es diferente al que estamos acostumbrados
El 14 o 15
de mayo es probable que el tiempo se presente propicio para marchar hacia Brasil
en la primera etapa oceánica ya que aquí donde ahora estamos es el límite
exterior del Río de la Plata en línea imaginaria con Punta Piedras del lado
argentino.
Hasta la
próxima

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CRONICA NUMERO 2
Por Jorge Cabrera del
Velero Garua
ESTAMOS
EN RIO GRANDE ¡¡¡¡
El sábado 15 de mayo a las 7 de la mañana según lo acordado, la flota del
Crucero de la Amistad soltó amarras con viento suave y aguas calmas en la zona
de Punta del Este, sin novedad y con todos los barcos a la vista entre sí,
fuimos avanzando y luego de superar la isla de Lobos se fue buscando el rumbo
mas conveniente para que las velas comiencen a prestar su mejor potencia y de
tal modo apagar el motor que bastante trabajo tuvo en la etapa anterior.
Esta vez las condiciones meteorológicas anticipadas nos daban vientos del SSE
rotando al S de entre unos 17 a 22 nudos, con ráfagas que podían alcanzar los 27
nudos y todo ello se dio tal como indicaba la previsión y así al mediodía del
sábado ya con vientos francos y potentes buscábamos el través de La Paloma. La
mar cada vez mas encrespada, la ola crecía y se tornaba un poco molesta pero
todo marchaba bien y lo indicaba el reporte de las 10 de la noche que permite
que toda la flota de 26 embarcaciones conozca la situación de cada uno y además
cada barco tenga la seguridad que los demás están al tanto de su posición y
situación lo que brinda una gran tranquilidad sobre todo cuando de noche se
navega en condiciones de mal tiempo y mar bravo en que las tripulaciones se
hallan sometidas a mayores tensiones e incluso a disminución de la capacidad
física por el cansancio y los mareos de mar.
Esto pone de manifiesto que la importancia de respetar las comunicaciones,
mantener los canales de uso acordados libres y estar atento en las horas
previstas no es una simple formalidad, sino que resulta esencial para que todo
salga bien en esta travesía.
Así luego de una larga noche, dejamos atrás el Uruguay ya en domingo 16, a
media tarde estábamos superando Albardao y los barcos mas rápidos haciendo
aproximación a Rio Grande donde desde poco después de las 20 hs comenzaban a
fondear, arribando en horas sucesivas los restantes que se iban acomodando en el
fondeo previsto al costado del canal de acceso poco después de superada la
escollera y donde también había una gran cantidad de pesqueros fondeados, la
fuerte corriente dificultaba el agarre de las anclas y al día siguiente su
remoción.
Luego del sueño reparador a media mañana comenzó la actividad para iniciar
la marcha hacia el Iate Clube Rio Grande con los barcos empavesados y
acompañados por autoridades del Club y la Polizia Federal que desde temprano
asistía las actividades, y de a uno fueron acercándose a las boyas de acceso al
club, saludados desde la costa por gran cantidad de personas que se acercaron
para apoyar esta gran cruzada náutica, considerada aquí el mayor evento de esta
naturaleza y como tal la tratan.
Como ya es habitual, lo fue en las dos anteriores ediciones, el club se
halla a nuestra entera disposición y todo está preparado para que la estadía sea
los mas placentera, siendo de notar las mejoras que se han ido introduciendo en
las instalaciones agregando nuevas amarras lo que ha elevado sensiblemente la
capacidad, pero lo más importante es lo acogedor que resulta estar en este
lugar, sobre todo por su gente, tanto los directivos como los funcionarios, como
se denomina a los empleados fuera de nuestro país, que exhiben permanentemente
una gran amabilidad y disposición para todo lo que se necesite, para ellos
nuestro mejor reconocimiento.
El martes 18 amanece lluvioso y con un fuerte viento del Este, rachas de
hasta 40 nudos, pero en la marina situada con protección para esos vientos, todo
es tranquilidad, el día es libre para las tripulaciones, para abastecer y
acondicionar los barcos pues el Jueves 20, vamos a navegar la Lagoa de los Patos
hacia Pelotas, de donde regresaremos el Viernes 20. Todo eso será motivo de la
próxima entrega de esta pequeña crónica de un maravilloso viaje.
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CRONICA N° 3
Por
Jorge Cabrera - Velero Garúa
ESTADIA EN
RIO GRANDE
Hola amigos, ha transcurrido
nuestra primera semana en Rio Grande y anoche con la tradicional “peixada” se
dio fin a la programación oficial de nuestra estadía en esta ciudad o en esta
zona, pues ahora hay que agregar a Pelotas como parte de este Crucero.
El día 20 fuimos precisamente
a Pelotas navegando la Lagoa dos Patos, magnifica extensión de agua, que es
salida al mar de Porto Alegre la capital de este Estado y la mas populosa
ciudad, a orillas del arroyo del mismo nombre y del canal de Sao Gonzalo que
oficia de unión de la Lagoa dos patos, con la Laguna Mirim.
Quedamos sorprendidos con el
interés despertado por nuestra delegación, que ha merecido un espacio importante
en la prensa, al punto que en todo nuestro recorrido fuimos acompañados por
las cámaras de la televisión y los micrófonos de las radios, el Crucero de la
Amistad es considerado aquí el mayor evento náutico internacional y se realizado
un gran trabajo de difusión a partir de la labor de Guto, como popularmente es
conocido quien hoy se desempeña como Comodoro de Relaciones Públicas del Yacht
Club de Rio Grande y ha sido artífice de este acontecimiento, junto al Comodoro
del Crucero Carlos Salvochea y como dijo, de algo muy pequeño hemos venido cada
vez mas grandes y de la misma forma seguirá el crecimiento pues es la manera de
unir este mar de Brasil con nuestra argentina y Uruguay.
Pero Guto y todos las
autoridades y empleados del Club, no solo realizan labor de difusión, sino que
atienden en forma permanente todas las necesidades de las tripulaciones y las
instalaciones del club, incluyendo los talleres habilitados para nuestro uso sin
restricciones, por eso creemos merecido hacer un reconocimiento a todos ellos y
decirles que también los consideramos nuestros amigos y seguramente seguiremos
teniendo este hermoso lugar como destino en nuestras navegadas.
En Pelotas fondeamos sobre el
arroyo, donde tiene su sede el Clube de Caça e Pesca de la ciudad, donde por la
noche se realizó un gran asado de costillas, que nos permitió apreciar la
calidad de la carne regional y el estilo gauchesco de su cocción que pone de
manifiesto el emparentamiento con nuestras costumbres, lo que muestra una
cultura de semejantes raíces, sobre todo con el litoral de nuestro país. En
omnibus fuimos llevados a conocer el centro histórico de la ciudad, que el 2012
cumple 200 años, y pudimos apreciar los signos de la colonización portuguesa
reflejada en los típicos y coloridos edificios que dan cuenta de una época de
gran prosperidad, cuando hombres y mujeres pelotenses traían sus trajes de
Europa y los saladeros donde se charqueaba la carne eran la principal fuente de
riqueza, pero ese esplendor pasó y hoy junto a los viejos y hermosos edificios
que están siendo restaurados en un ambicioso plan del gobierno federal, crece
una ciudad moderna y pujante, con sedes universitarias reconocidas, mas de 350
mil habitantes y una industria de dulces en el mas completo sentido de la
palabra que lleva a que la región sea reconocida como la costa dulce. En estos
días tendrá lugar la feria nacional anual, que es un acontecimiento turístico
importante.
A nuestro regreso de Pelotas
el viernes 21 por la noche hicimos la comida del crucero, a cargo de algunos
tripulantes que reunió a mas de 90 personas que disfrutaron de un riquísimo
pollo a la cerveza negra con verduras variadas, y el sábado se inició la
actividad con una vista a la Ilha dos Marinheiros, situada frente a Rio Grande y
lugar desarrollo fruti hortícola desde el cual se abastece con productos
orgánicos a la población de esta zona.
Allí nos brindaron un
desayuno típico a la usanza portuguesa pues los habitantes de la isla son
descendientes de esa nacionalidad y tratan de mantener las costumbres que les
fueron legadas. Un lindo lugar para apreciar el proceso de producción agrícola
de lo que diariamente integra nuestra mesa.
Como dijéramos al principio,
por la noche tuvo lugar la peixada, donde mas de 300 tainhas, un similar de
nuestra lisa, fueron asadas en una cama de brasas especialmente construida para
el evento. Con la presencia de las mas importantes autoridades de la ciudad, el
Intendente, el Jefe de la Capitanía de Puertos, de la Policía Federal, del club,
y animada por la bandinha de la isla de los marineros, fue un digno broche a
nuestra estadía en Rio Grande, que dejaremos si el pronóstico nos acompaña, el
25 cuando estemos cumpliendo el bicentenario de la gesta de mayo, paso previo y
fundamental para nuestra independencia
Seguramente la próxima
crónica será de navegación en nuestra derrota a Florianópolis varias millas al
nordeste, y aquí se sumaran 3 barcos locales, mas el Marará que ayer arribó de
Buenos Aires por lo que la flota se verá enriquecida a partir de este momento.
Hasta la próxima ¡¡¡¡


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CRONICA N° 4
Por
Jorge Cabrera - Velero Garúa
TRANQUILA
SINGLADURA. ESTAMOS EN FLORIANOPOLIS
Siempre que se proyecta navegar el tramo que une Rio Grande do Sul con
Florianópolis, se espera una navegación sino dura, al menos poco confortable, ya
que son 385 millas que generalmente tienen un alto componente de viento y ola,
sin embargo en esta oportunidad y para beneplácito de las tripulaciones que
habían sufrido el tramo anterior, las condiciones climáticas fueron excelentes
permitiendo una singladura rápida y agradable que nos depositó en Florianópolis
en poco más de 48 horas, con la yapa de noches de luna llena e incluso algunos
pudieron disfrutar la compañía de los delfines durante largo rato.
El 25 de mayo luego de un acto conmemorativo del bicentenario de nuestra patria,
izando la bandera argentina en el mástil del club de Rio Grande y luego un
chocolate con tortas fritas, se dispuso la partida y en las primeras horas de la
tarde todos los barcos estaban fuera de la escollera enfilando hacia este
destino.
Finalizaba así nuestra estadía en Rio Grande de cuya atención y cariño ya hemos
hablado y no dejamos de reconocer y se inicia una etapa por lugares más
conocidos como puntos turísticos, comenzando por Florianópolis, pujante capital
del Estado de Santa Catarina con sus decenas de playas y sitios de interés que
llevaría muchos días recorrer por lo que debemos conformarnos con solamente
disfrutar de algunos.
El tiempo no nos acompaña ya que en esta época aparece muy lluvioso y la
temperatura baja, pero de todos modos no impide que nos reunamos en torno a un
buen churrasco, u otras comidas de confraternización entre los distintos barcos.
El Domingo el club nos agasajó con una feijoada, oportunidad en que se realizó
el intercambio de presentes de bienvenida hacia nosotros y de agradecimiento por
parte nuestra a la hospitalidad que nos brindan. Reconocimiento especial merecen
los trabajadores del club que en forma permanente hacen los traslados de los
barcos a tierra y viceversa durante todo el día sin importar la lluvia o el frío
y con una predisposición digna del mejor elogio.
Y
así transcurren los días esperando la próxima partida, que tendrá como destino
la ciudad de Paranaguá, en el estado de Paraná, y que por primera vez es
visitada por el Crucero de la Amistad, ya que en las ediciones anteriores el
destino fue San Francisco do Sul, todavía en Santa Catarina.
Pero antes de arribar allí, haremos un alto en Porto Belo, Zimbros y Ganchos,
para disfrutar de ese maravilloso paisaje en el cual uno quisiera quedarse para
siempre y que en esta época fuera de temporada es muy tranquilo y acogedor.
En la mayoría de los barcos se ha producido un recambio de tripulaciones,
apareciendo varias caras nuevas y otras que nos acompañaron desde Buenos Aires
o Punta del Este ya no están, también otros barcos continúan con su capitán y
su pareja solamente, dado que no es fácil conseguir tripulantes por las
obligaciones laborales que la mayoría tiene.
Transcurridas las 3 primeras piernas solamente se han producido problemas
menores en las embarcaciones que rápidamente fueron reparados y que de ninguna
manera dificultaron la navegación, aunque lamentablemente se produjo la
deserción de un barco por problemas de salud de su capitán que debió regresar a
Buenos Aires pero por las noticias que recibimos,se está reponiendo bien y
seguramente su meta se cumplirá mas adelante. Aguante Silvio¡¡ que estamos con
ustedes.
Singular experiencia es ingresar a Florianópolis por el canal sur, y cruzar por
debajo de los puentes, uno de los cuales con sus 17 metros de luz, produce la
sensación de que el palo del barco inexorablemente chocará contra el mismo y las
fotos parecen corroborarlo, sin embargo todo transcurre tranquilamente y estamos
del otro lado rumbo a Jureré, donde se halla la sede oceánica del Yacht club
local y donde nos hallamos fondeados. Varios de los barcos cuya altura de palo
no da la posibilidad de pasar bajo el puente fueron por afuera de la isla que
permite también ir costeando las distintas playas de mar abierto.
Otro de los atractivos de esta isla son los mercados donde puede verse la
cantidad de productos de mar en un caso y de verduras y frutas en el otro, que
modifican necesariamente nuestra dieta habitual pues es imposible resistirse a
la frescura de esos productos y con un precio que a pesar del cambio que no nos
favorece, resulta acomodado y en algunos casos mucho mas barato que en nuestro
país. También los productos de panificación son muy buenos y baratos tanto en lo
salado como lo dulce, por lo que nuestra cocina se halla bien provista y
saludable.
Es bueno comentar que estamos en este momento en un Brasil con un año electoral,
ya que en los primeros días de octubre se elige Presidente de la república y
autoridades de los distintos Estados, notándose en la prensa los primeros
movimientos que irán aumentando cuando en julio comience la campaña . Por otro
lado estamos inmersos en la proximidad del mundial de futbol que aquí, al igual
que en Argentina es una pasión y puede verse en todos lados gran cantidad de
símbolos con los colores verde amárelo, y el orgullo de este pueblo de tener la
posibilidad de organizar en 2014 el próximo mundial y dos años después las
olimpíadas, como se diría un bingo completo.
Por comentarios recibidos sabemos que es todo un éxito el posicionador satelital
que permite ubicar a la flota en forma permanente y familiares y amigos conocen
al instante donde estamos y de alguna manera seguramente se sienten partícipes
de esta aventura.
Otra de las cosas que ha adquirido mayor desarrollo es la comunicación via
internet y teléfono, ya que existen redes de wi fi, que en los cruceros
anteriores no había y el ámbito de cobertura de los celulares es mayor y se
facilita el intercambio, aunque por otro lado genera una adicción que impide
modificar algunas conductas que tenemos a diario en nuestro ámbito y no nos
desenchufamos lo suficiente para disfrutar plenamente de esta experiencia y
darnos cuenta que muchas, sino todas las cosas pueden esperar, y que no tenemos
que seguir corriendo, agarrar un libro o una película o la música preferida y
disfrutarlos plenamente para terminar con el alma satisfecha y queriendo mas
aún. Bueno esto ya son digresiones a que me lleva precisamente el tiempo libre
de que dispongo.
En unos días seguimos compartiendo relatos del crucero


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CRONICA N° 5
Por
Jorge Cabrera - Velero Garúa
PARANAGUA – DESTINO INEDITO
Finalmente luego de luchar
contra las condiciones climáticas que se han empeñado en tornar desapacible
nuestra estadía en el fondeo de Jureré y luego de dos días de dormir mal por el
movimiento del barco en la noche, partimos el jueves 4 a mediodía con destino a
la bahía de Zimbros a unas pocas millas, donde estaríamos refugiados del viento
predominante y con la intención, cumplida, de partir a la mañana siguiente bien
temprano a Porto Belo.
Salió el sol y pasamos un día
hermoso en Caixa D´aço, una pequeñísima bahía de ensueño en esa punta que forman
Bombas, Bombinhas, y Portobelo y un poco mas al Norte Camboriú y que en verano
es un paraíso para los turistas que a millares pueblan las playas de Santa
Catarina. Pero como lo bueno dura poco, entrada la noche emprendimos la
singladura de cerca de 100 millas náuticas hacia Paranaguá, en el estado de
Paraná, cuya capital es Curitiba y en su extremo sur oeste contiene a Foz de
Iguazú en la triple frontera con nuestro país y Paraguay, lo que da una idea de
las dimensiones de este Estado.
Salimos con vientos portantes
de entre 10 y 12 nudos, que fueron incrementando con el correr de las horas,
para alcanzar un promedio de los 20 nudos con rachas de hasta 27-28, en las
cercanías de San Francisco do Sul, lo que permitió realizar un buen promedio de
toda la flota y a la mañana temprano divisar los buques fondeados en la rada de
Paranaguá, unas 10 millas antes de la entrada al canal de acceso, que resulta un
paisaje similar al del puerto de La Plata.
Por la noche muchos pesqueros
entre Itajaí y San Francisco principalmente lo que obligaba a mantener el alerta
de las guardias, pues no solo eran muchos sino que además maniobraban
permanentemente, siendo difícil definir cual es la maniobra que realizan, por lo
que aplicamos el mejor remedio que es alejarse prudencialmente para evitar
cualquier contingencia.
A media mañana del día 6 de
junio, lentamente comenzamos a ingresar al canal de acceso a este puerto que
recibe buques de gran porte y que es salida de una diversidad de productos de
este Estado y de otros vecinos.
Finalizado el tramo del canal
de acceso y donde este sigue a estribor hacia el puerto, ingresamos cayendo a
babor al Canal da Cotinga, donde se halla emplazado unas millas mas adelante
primero la subsede del Yacht club de Paranagua y un poco mas ya dentro de la
ciudad, la sede central del club.
El Canal da Cotinga es
tranquilo y de fácil acceso siguiendo los puntos provistos entre los que se
transita en los 5 metros , pero un poco mas a estribor las profundidades
descienden bastante, por lo que resulta importante no apartarse de la ruta para
evitar problemas.
Todo el acceso a Paranaguá,
inclusive hasta frente a la ciudad es un manguezal importante muy similar al que
se aprecia en algunos puntos del nordeste, lo que equivale a esa porción de mata
atlántica que obra como bisagra entre el mar y la civilización, protegiendo las
especies autóctonas tanto animales como vegetales y que desde hace algunos años
ha llamado la atención de ambientalistas por la devastación sufrida para
realizar plantaciones de especies comerciales y extrañas al ambiente con el
consiguiente peligro de avance del mar hacia el continente y la modificación del
medio ambiente.
Anclamos en la subsede, lugar
de mucha corriente, fondo de arena que hacía inestable la posición de los
barcos, muchos de los cuales periódicamente debieron realizar mudanzas ante el
garreo de las anclas, pero todo bien, con un sol radiante los primeros días,
aunque la temperatura todavía no adquiere niveles altos, la media oscila entre
los 14 de mínima y 21 de máxima, la temperatura del agua no supera los 20
grados.
Existe un servicio de lanchas
que varias veces al día hacen el recorrido entre esta subsede y el club en la
ciudad, alrededor de unas 2 millas, aunque muchos inflaron el auxiliar y
encararon el tramo en forma independiente, lo que da mayor independencia de las
lanchas.
Realizados los trámites de
ingreso, Polizia Federal y Capitanía dos Portos, que hay que reiterar en cada
estado, estuvimos libres para que cada uno realice la actividad que mas le
plazca o bien que mas necesite, algunas reparaciones menores en los barcos,
abastecimiento de agua y combustible o simplemente el ocio contemplativo a que
el paisaje obliga.
La ciudad de Paranaguá, de
alrededor de 150 mil habitantes, es de características de la colonización
portuguesa con los edificios típicos y alejada de la modernidad, por ejemplo de
Florianopolis, pero muy similar a muchas de actividad de pesca y puerto, como su
vecina San Francisco do Sul, o San Sebastian en San Pablo. Resulta simpática y
un recorrido muestra que tiene mucha actividad turística en verano o ahora los
fines de semana, con paseos a la Isla do Mel, un ícono del lugar, así como el
tren que la une con Curitiba en un trayecto de bosques y precipicios que es muy
reconocido y que permite durante algunas horas disfrutar un paisaje
incomparable.
El hecho de estar en un sitio
alejado de la ciudad, permite que compartamos una serie de actividades en el
quincho de la subsede y se acrecienten los lazos entre las tripulaciones, donde
se denota una integración muy fuerte y podemos divertirnos mucho con la chispa
de cada uno, y con algunos personajes que van surgiendo, lo que hace muy
placentera la estadía,
No podía falta el
“churrasco”, hecho por las tripulaciones que en definitiva resultó una
invitación de uno o dos barcos, el club nos agasajó con otro, incluida la
cerveza que nos permitió compartir hasta altas horas de la noche, entendiendo
esto en estos lugares, como no mas allá de la 1 de la mañana, en esa reunión de
la cual participó el comodoro del club y otros baqueanos de la zona, se descartó
irnos por una ruta interna a través de los ríos que desembocan en Paranaguá al
Sur y en Cananeia al Norte. Son unas 60 millas pero que lleva recorrerlas mucho
tiempo pues es necesario ir acompañados de las mareas, debiendo aguardar su
cambio en muchos lugares y la cantidad de barcos hacía desaconsejable el
recorrido. Otra vez será….
Por lo tanto hoy jueves 10 de
junio, al mediodía partimos para Ilhabella, saliendo por donde entramos y luego
unas 200 millas de nuestro próximo destino, con buen pronóstico de vientos y
estimando arribar minutos antes del inicio del partido inaugural de Argentina en
el mundial de Futbol, el comienzo del mundial nos encontrará en alta mar, pero
así es la vida de privaciones que debemos sufrir en este Crucero, de lo que
debemos dar las gracias quienes tenemos la fortuna de hacerlo.
Gracias Paranaguá, volveremos seguramente, y
bienvenida Ilhabella, dentro de algunas horas, el Crucero de la Amistad sigue su
rumbo.


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CRONICA N° 6
Por Carlos
Salvochea
ILHABELA
El Jueves 10 de
Junio al mediodía era el momento fijado para la zarpada de Paranagua hacia
Ilhabela.
A
la hora en
punto, todos los capitanes ordenaron levar anclas, y los veleros comenzaron a
desandar el camino hacia el mar. Ya comenzaba a sentirse nuevamente en nuestras
caras el gusto a sal que depositaba la maresia. Todos estábamos ansiosos por
entrar al canal de Saô Sebastián, al que bautice “la puerta del paraíso”.
Con corriente a
favor, y luego de franquear por babor la Ilha do Mel, y por estribor la Ilha da
Galheta, fuimos abordando el canal de entrada al puerto de Paranagua.
Aunque el
frente frío nos traía vientos de 10 nudos del S/SW, el mar estaba tranquilo, con
ondas regulares que permitían una navegación placentera, pero el viento no era
suficiente para que los barcos mas pesados llegaran a velocidades razonables.
Por ello los mas pacientes se dedicaron a navegar plácidamente a vela, y los mas
impacientes recurrimos al viento de sentina para sostener una velocidad superior
a los 5 nudos.
Las 200 millas
de ésta pierna, se encargaron de dispersar a la flota, pero a pesar de ello,
todos estuvieron presentes y “sin novedad” en los correspondientes reportes.
La navegación
resultó tranquila y permitió que en las embarcaciones se realizaran todo tipo de
actividades.
En nuestro
caso, a bordo del Gipsy Wind decidimos con Maria desarmar el motor de arranque
que habíamos cambiado durante la pierna anterior, para ver que había sucedido
con él, dado que había dejado de funcionar. Luego de comprobar que el bendix de
arranque había claudicado, y mientras guardábamos las piezas , inesperadamente
comenzó a sonar la chicharra del reel que arrastraba el señuelo. Que momento mas
inoportuno !!!! Rápidamente nos limpiamos las manos y saltamos al cockpit para
comenzar a cobrar la línea. Lo que al comienzo era una mancha gris saltando del
agua, a medida que enrollamos el nylon se convirtió en en un hermoso pez sable,
que se transformó en sashimi durante nuestro almuerzo.
Lentamente
fueron quedando atrás la Ilha de Bonabrigo, la Queimada Grande y el Puerto de
Santos. Llegando a Alcatraces, prácticamente a la entrada al Canal de Saô
Sebastiâo, el viento comenzó a negarse, y comenzaron a aparecer unas nubes muy
parecidas a los “pirajá” del nordeste brasileño. Son nubes que traen vientos muy
fuertes pero que no duran mas de diez minutos. Y nos los recordaron bastante,
dado que en un momento soplaron 30 nudos de proa. En nuestro caso, que íbamos
con toda la mayor y la genoa, alcanzamos a tocar el agua con la mano durante la
acostada.
Una vez dentro
del canal, todo cambió y se convirtió en tranquilidad. Lamentablemente era de
noche por lo que no pudimos deleitarnos con el paisaje.
Ya en el Yatch
Club Ilhabela todos nos dedicamos a descansar, y a disfrutar de la antesala del
paraíso.
El Lunes
temprano nos encontramos todos después del desayuno y luego de cruzar el canal
con el ferry, nos dirigimos a la ciudad de Sâo Sebastiâo para hacer los trámites
en la Capitania dos Portos y la Policía Federal, esto nos llevó prácticamente
todo el día, dado que también paseamos por ésa localidad.
El Yatch Club
Ilhabela, sede de la famosa Ilhabela Rolex Sailing Week, es uno de los mas
prestigiosos clubes náuticos de Brasil. Durante nuestra estadía aprovechamos
sus instalaciones , disfrutando de la piscina, la sala de TV, sala de
computación y sus magníficas marinas.
Los paseos por
la Vila, y por la isla toda estuvieron a la orden del día.
La noche
anterior a la partida, compartimos un exquisito puchero en el restaurante del
club.
Ilha Anchieta,
Ubatuba y Paraty, nuestros próximos destinos, son materia para la próxima.


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CRÓNICA Nº 7
Por
Carlos Salvochea
Angra
El Paraíso
Una vez
que el Crucero de la Amistad 2010 traspuso “ La Puerta del Paraíso”, dejando
atrás Ilhabela, muchas eran las opciones a tener en cuenta antes de llegar a
Angra dos Reis, y las elegidas fueron la Ilha Anchieta, (la segunda mayor isla
del estado de Sâo Paulo, después de Ilhabela), que también figura en algunos
mapas y cartas como Ilha Dos Cerdos. Hoy es un parque estatal donde no existe
infraestructura alguna, pudiendo ser visitada solo de día.
En
Anchieta con un sol radiante, fondeamos cerca del mediodía y luego de bajar a la
isla y visitar la cárcel que funcionaba antiguamente y hoy es museo, regresamos
a nuestros veleros para pasar la noche en esa encantadora bahía. A la mañana
siguiente luego de desayunar y levantar los fondeos zarpamos para Saco da
Ribeira, ensenada situada a unos 14 kilómetros de Ubatuba y allí fondeamos en
la Praia de Perequé. Es éste un centro de actividades náuticas y con importantes
clubes y marinas que visitamos con mucho interés.
A la
mañana siguiente, zarpamos hacia Paraty .
La
sensación que siento cada vez que llego a la Bahia de la Ilha Grande es siempre
la misma, muy difícil de describir y pienso que todos los participantes del
Crucero de la Amistad 2010, cuando doblaron la Ponta da Joatinga, también
comenzaron a sentirla. Es una especie de encantamiento, un embrujo que cautiva a
las personas y que produce una sensación de alivio y tranquilidad interior muy
difícil de conseguir en otros ámbitos. Ello sin duda alguna se produce al tomar
contacto con este medio ambiente tan particular salpicado de islas coronadas con
morros cubiertos por una lujuriosa vegetación tropical, con playas de arenas
blancas y doradas, bañadas por un mar cálido y transparente unas veces y verde
esmeralda otras.
La Bahia
de la Ilha Grande, se encuentra a unas 60 millas náuticas al oeste de Rio de
Janeiro. En el centro de la misma se encuentra la isla que le da el nombre y que
se llama así por ser la mas grande de la bahía. En ella encontramos las mas
famosas calas del lugar, como Sitio Forte y Saco do Céu; playas como López
Méndez, considerada una de las mas bonitas del mundo; poblados como Abraâo, con
un charme muy particular, y piscinas naturales como Lagoa Azul y Lagoa Verde, en
las que la flora y fauna subacuaticas las convierten en las preferidas para el
buceo. En el continente, ciudades como Paraty, y Angra dos Reis, albergan las
marinas mas importantes de la zona.
En la
Subsede Angra dos Reis del Iate Clube do Rio de Janeiro, nos recibieron con la
calidez de siempre, y nos agasajaron con una “ feijoada” digna de los paladares
mas exigentes.
A partir
de ese momento, cada uno de los capitanes de los veleros del Crucero de la
Amistad que llegamos a la Bahía de la Ilha Grande, nos dedicamos a “curtir el
paraíso”, como dicen por acá. Y como las condiciones meteorológicas también se
sumaron a esta fiesta, los días transcurren sin solución de continuidad,
haciéndonos perder la noción del tiempo, en un idílico romance con el medio
ambiente.
Tenemos
todavía por delante la última pierna, que permitirá a los participantes del
Crucero de la Amistad concretar el anhelo de navegar por la Bahia de Guanabara
para llegar a Rio de Janeiro, la “cidade maravilhosa”. Allí, recalaremos en la
Enseada de Botafogo, donde el Cristo Redentor y el Paô de Azucar serán nuestros
centinelas mientras dure nuestra estadía.


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CRONICA Nº 8
Por
Carlos Salvochea
DEL PARAISO A LA CIDADE MARAVILHOSA
Abraâo es una
especie de Capital de la Ilha Grande, aunque no esté así declarada oficialmente.
Es la única Villa de importancia de la isla. Los únicos vehículos que circulan
por sus calles son los de la policía, bomberos y ambulancias, además de las
innumerables bicicletas y carritos con los que los comerciantes llevan su
mercadería desde el muelle donde arriba el ferry que llega del continente hasta
sus comercios.
Las posadas,
negocios de ropa, artesanías, restaurantes, y hasta tres pequeños supermercados
se alternan en sus calles decoradas con todo tipo de ornamentos que hacen de la
villa una paleta de colores que terminan en el dorado de la arena de sus
playas.
Es precisamente
allí, donde se reunió la flota del Crucero de la Amistad, para despedirse del
Paraíso y zarpar hacia La Cidade Maravillosa. Y por supuesto que ninguno faltó a
la cita, todos los veleros con sus tripulaciones comenzaron a llegar para
alistarse para la última pierna del Crucero.
Luego de la
reunión de capitanes, en la playa, en la que se estableció la derrota a seguir,
todo el mundo se dedicó a disfrutar de ése entorno de belleza indescriptible.
La zarpada sería
a las 20 horas, para disfrutar de día la entrada a la Bahía de Guanabara.
Puntualmente
todos levantamos los fondeos, y al mirar hacia atrás me dio la sensación que un
sinnúmero de luciérnagas verdes y rojas se dirigían al mar.
Lentamente fuimos
dejando atrás la bahía de Abraâo, el Farol de Castellanos, y la Ilha de
Marambaia, para recorrer las sesenta millas que nos separaban de Rio de
Janeiro.
Zarpamos con mal
tiempo. Había llegado un frente frío por la tarde, que dejó lluvia, tormentas y
poco viento.
El comienzo de de
la pierna fue a motor, y con un mar bastante calmo. Luego de sortear algunos
buques mercantes que ingresaban al puerto de Sepetiba, pusimos rumbo directo a
Rio.
Promediando la
navegación comenzó a soplar del oeste y el viento fue borneando lentamente hacia
el sudeste. Esto nos permitió establecer las velas.
Como ya es norma
en el Crucero de la Amistad, la entrada a la Bahía de Guanabara fue inolvidable.
Una flota de veleros con la Bandera Argentina en sus popas, y cuatro brasileños,
saludaron al Cristo Redentor, dejando atrás el Pâo de Azúcar y dirigiéndose al
Iate Clube do Rio de Janeiro.
Así se escribió
la historia de la edición 2010 del Crucero de la Amistad. Muchos navegantes
cumplieron su sueño, ahora solo falta el peor momento del crucero: La despedida.
Los destinos son de lo mas variados. Algunos emprenderán el regreso, otros se
quedarán por la zona hasta después del verano, y algunos continuaremos
acercándonos al ecuador, para llegar a Fernando de Noronha, y allí decidir cual
será nuestro rumbo ………………………..
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